El 2014 en 6 partidas

La soledad atrapada y develada en las letras por más de 100 años perduradas de un García Márquez transitando la eternidad, las muchas máscaras habitadas en el cuerpo de un solo hombre, muchas voces desplegadas en un solo abanico de cuerdas vocales, tantas risas y expresiones acorde con cada una de sus actuaciones, puede que su adicción nos arrebatara al cuerpo del actor, más gracias a esa grata facultad del cine a salvaguardar las imágenes, siempre podremos recordar con exactitud una y otra vez al gran actor que fue, Phillip Seymor Hoffman. El vibrato aun aúlla en los tímpanos de muchos de gusto elevado y exquisito, conocedores de una cantante empoderada de dicho arte desde el embrión, capaz de hilvanar como primer alarido de vida una tenue pero certera nota del pentagrama, una voz cuyo talento se desarrolló alegre y libre en un campo silvestre, Sonia siempre será música en los oídos de la Quisqueya que le vio nacer y entonar su canto de vida. Seguir leyendo

Aquel lejano día, al fin llegó.

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Dicen, que nunca es más oscura la noche que justo el momento antes de teñirse el cielo con el bruñido y alegre manto traído por el amanecer, también dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, que un buen adiós es capaz de borrar de la memoria de los hombres actos desafortunados perpetrados por aquel que se despide de su cúspide si este adiós es lo suficientemente gratificante y digno, también alguien en alguna inédita página por ahí dijo, que la luz al final del túnel debe traer consigo una salida no ya de la lúgubre oscuridad repleta de sus incertidumbres, sino hacia un nuevo y real destino de promisorio panorama. Seguir leyendo

El genio en  4  versiones fantásticas

¿Puede la genialidad ser una condición que sitúe a un individuo por encima del bien y del mal?  ¿O más en concreto colocarle en un espectro desprovisto de moral y ética?  ¿Tiene el genio luz verde para exteriorizar todo el potencial de sus facultades sin importar el impacto de las mismas en el colectivo? Estas preguntas darían pie a un complejo debate, pero mientras llegamos a la conclusión de este dilema no podemos menos que deleitarnos ante las proezas de genios aún vivos y respirando el mismo oxigeno que viaja por los pulmones de la gente normal, genios como Tim Berners Lee, creador del internet, un invento que en términos de revolución de la comunicación sólo encuentra su símil en la invención de la imprenta de tipos móviles por parte de Gutenberg, y de eso hace más de 500 años. Hoy día más que lamentarnos, celebramos el resultado de su genialidad. Seguir leyendo