El 2014 en 6 partidas

La soledad atrapada y develada en las letras por más de 100 años perduradas de un García Márquez transitando la eternidad, las muchas máscaras habitadas en el cuerpo de un solo hombre, muchas voces desplegadas en un solo abanico de cuerdas vocales, tantas risas y expresiones acorde con cada una de sus actuaciones, puede que su adicción nos arrebatara al cuerpo del actor, más gracias a esa grata facultad del cine a salvaguardar las imágenes, siempre podremos recordar con exactitud una y otra vez al gran actor que fue, Phillip Seymor Hoffman. El vibrato aun aúlla en los tímpanos de muchos de gusto elevado y exquisito, conocedores de una cantante empoderada de dicho arte desde el embrión, capaz de hilvanar como primer alarido de vida una tenue pero certera nota del pentagrama, una voz cuyo talento se desarrolló alegre y libre en un campo silvestre, Sonia siempre será música en los oídos de la Quisqueya que le vio nacer y entonar su canto de vida.

No fue haber usado su cabeza como un revolver la causa de su muerte, este interprete llevaba la música corriéndole por las venas de forma ligera y a pesar de ser su canción animal muchos de sus fans no pudieron evitar sentirse en una especie de divino habitáculo cada vez que este guitarrista y vocalista hacía un dueto de cuerdas: las del rasgueo de su guitarra y el entono de su voz, Gustavo Cerati, descendió de los escenarios directo a una cama despojado de su otrora natural forma de vida hasta verse 4 años postrado respirando gracias a un ventilador artificial, hoy sus sonatas viajan en el ciberespacio y la danza de descargas no parece parar.

Dicen que la celebridad no exime al ser humano de las cotidianas penas azotes del común de los mortales por más vistoso que a llevar sea el ropaje de ese homo erectus cuyo paladar ha probado el elixir de esa fama, ¿Mas cuánta tristeza le tocó vestir de alegría con atinado sentido de lo estético a quien vistiendo a las más renombradas figuras del cine y la política alcanzó para sí mismo precisamente un lugar en el olimpo de esas archiconocidas personalidades? Gracias a su demanda en auge llevó una muy rentable carrera y a pesar de desenvolverse en una industria propensa a lo caduco, su nombre nunca pasó de moda, digamos que, la visión de los colores y sus combinaciones, la distribución y los cortes de la tela y su textura en relación al cuerpo humano vistieron de gala durante más de 4 décadas a todo famoso propenso a confirmar ante los ojos de cualquier plebeyo su buen gusto, así pues Oscar de la Renta, diseñando para otros se procuró ser el diseñador de su propia vida.

Al recordarle, parecería que toda su vida transcurrió entre el 7 y el 9 que nos mintió cada vez que reiteró que no le teníamos paciencia, pues millones le esperábamos con placer cada nuevo capítulo de su genio sintetizado en la pantalla chica, dejar de ser niños y volver a serlo a través de una nueva carcajada a pesar de ser el mismo chiste es un logro que tal vez Don Roberto Gómez Bolaños logró sin querer queriendo. Su Chavo fue el más seguido de sus personajes pero aun no contando con su astucia un Chapulín de no muy gran inteligencia se las ingenió para alcanzar su cuota de notoriedad. América Latina rio una y otra vez sin parar gracias al talento de este hombre, obvias pues, fueron las muchas lágrimas tras su partida. Nació en una humilde vecindad de México pero desde su barril el Chavo del 8 emprendió un periplo incontrolable en vida y ahora en muerte por su autor.

A simple vista el 2014 nos dejó un prontuario de muertes que le hacen ver la fachada de un año muy triste, más para otros es la reiteración de que a pesar de no poder escapar el hombre y la mujer a su imperativa sentencia biológica de la muerte, es el arte la llave única para salvaguardarnos en el imaginario colectivo de la cultura humana, y es, precisamente la cultura humana, lo más cercano que tenemos a la eternidad.

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