El autodidacta, navegante de dos aguas

autodidacta¿Tiene lugar la figura del autodidacta en la era de la especialización? A simple vista la respuesta podría ser un categórico no, más, si sopesamos que vivimos inmersos a su vez en la era de la información y que, nuestras existencias fluyen por un universo de bits responsables de transportar desde la “A” hasta la “Z” en materia de conocimiento gracias a al internet; podríamos entonces llegar a la inequívoca conclusión de que el actual escenario es el mejor caldo de cultivo para el autodidacta.

Usted bien podría ser un académico especializado en Derecho Penal y al mismo tiempo convertirse en un erudito conocedor de la historia de la ciencia, gracias a una lectura sistemática de sites dedicados al tema. No obstante cabe destacar elegir siempre páginas de internet asociadas a universidades o centros de estudios así como revistas especializadas en aras de evitar la denominada data inexacta. Estos son algunos lineamientos básicos para trazar el camino hacia el autodidacta del siglo xxi, es un trayecto sin dudas gratificante pues quien lo emprende lo hace guiado por un intrínseco interés de nutrir sus neuronas y mantener gris aquella materia que nunca está demás, el cerebro; ahora bien los autodidactas siempre han existido, brotaron con el hálito que dio vida a la raza humana, pues sin universidades ni sistematización del saber, podríamos afirmar también sin equivocarnos que el hombre primigenio fue primero que todo: autodidacta.

Luego, llegaron los gremios artesanales, los monasterios, los institutos y las universidades, coexistiendo con estos, colosos de la erudición como Joseph Campbell, quien luego de estudiar biología, matemática y literatura inglesa, en 1929 tras haberle negado la universidad de Columbia, el patrocinio para investigar sobre sanscrito y literatura medieval, entonces emprendió hacerlo por mérito propio invirtiendo más de 4 horas diarias estudiando mitología, no ostento título académico en dicha área, tal era la consciencia de su condición de autodidacta que regañaba a quienes le decían “Doctor” pidiendo cambiar la etiqueta por la de un modesto “Señor” sin embargo hoy día, libros como ‘ ‘Las máscaras de Dios’’ uno de los tantos de su autoría, son de lectura obligada en las universidades para todo aquel quien quiera navegar por esas olas en el mar del conocimiento. Isaac Asimov, se graduó de Bioquímica, pero su bibliografía nos muestra a un conocedor de diversas áreas de la ciencia y las humanidades y tras leer unos cuantos de sus más de 500 libros llegamos a la conclusión que la suya es la obra magna de un autodidacta consumado.

Tomemos por último el ejemplo del historiador inglés Paul Johnson, este apenas hizo un curso de historia en la universidad de Oxford, nada que ver con un título académico que hoy día avale la condición por la que es universalmente reconocido, amén de que también es pintor, Johnson será recordado como el autor de Tiempos Modernos, monumental descripción histórica del siglo XX descrita desde la perspectiva de un conservador de viejo cuño, no podíamos dejar de citarlo pues llama poderosamente la atención que un hombre considerado por muchos en su área como el más grande historiador inglés del siglo XX, sea un autodidacta en dicho menester, pues Johnson llega a la Historia como quehacer de vida, a través del periodismo, sin embargo todo aquel que ha disfrutado de la prosa del señor Johnson, tan fluida y transparente, sería incapaz de reclamarle el académico título de historiador. Así podríamos establecer un listado tan ilustre como interminable de celebres autodidactas. Hoy día, la era de la especialización convive con la era del libre acceso a la información, esta realidad seguirá haciendo posible la existencia de ese tipo de intelectual, procurador de amasar fortuna en conocimiento por sus propios méritos, ya sea licenciado académico en otra área o ya sea simplemente alguien que tras desdeñar las sendas universitarias transite hacia la erudición alimentado por la insaciable sed del saber. Fue precisamente esa misma sed de saber la que guió a un dominicano a ilustrarse por sí mismo para luego compartir sus conocimientos de la mano de obras como “De Cristóbal Colón a Fidel Castro, El Caribe Frontera Imperial’’ entre otras tantas, el profesor Juan Bosch, quien es sin dudas el epítome dominicano del autodidacta realizado.

Comparte...Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on Facebook