El genio en  4  versiones fantásticas

¿Puede la genialidad ser una condición que sitúe a un individuo por encima del bien y del mal?  ¿O más en concreto colocarle en un espectro desprovisto de moral y ética?  ¿Tiene el genio luz verde para exteriorizar todo el potencial de sus facultades sin importar el impacto de las mismas en el colectivo? Estas preguntas darían pie a un complejo debate, pero mientras llegamos a la conclusión de este dilema no podemos menos que deleitarnos ante las proezas de genios aún vivos y respirando el mismo oxigeno que viaja por los pulmones de la gente normal, genios como Tim Berners Lee, creador del internet, un invento que en términos de revolución de la comunicación sólo encuentra su símil en la invención de la imprenta de tipos móviles por parte de Gutenberg, y de eso hace más de 500 años. Hoy día más que lamentarnos, celebramos el resultado de su genialidad.

Pero muy a menudo ser brillante trae consigo polémica, tomemos el caso del genetista británico Richard Dawkins, autor de “The selfish gene” allí plantea una controversial tesis: Que en gran medida el altruismo, visto socialmente como algo muy humano y bueno, no es más que la manifestación de conductas pautadas ya en nuestros genes en aras de mantener la supervivencia de estos a través de  la salvaguarda del colectivo, es decir la especie. Dawkins es además un ateo ortodoxo que no ha tenido reparos en atacar la visión cristiana imperante en el mundo occidental, a pesar de no cabalgar con sus criterios sobre temas religiosos, no podemos negar sus aportes a la biología y a la divulgación de la ciencia, de hecho durante más de una década dirigió una cátedra en la universidad de Oxford, dedicada a promover el saber científico como oficio de vida. Sin él, el debate biológico en el siglo xx hubiera sido muy sobrio y quizás…. Un poco aburrido.

 

Chomsky, es un reconocido activista político, muchos no conocen su otra faceta: El Psicolingüista, cuyos aportes van corriendo desde la mera compresión del lenguaje humano hasta llegar a la neurociencia, rama del saber humano muy en boga desde hace unas cuantas décadas.  Chomsky, es uno de los 10 intelectuales más citados por trabajos académicos en sentido general, en los últimos 50 años, esto le convierte en uno  de los individuos más influyentes del siglo XX y lo que va de este.  A eso agreguemos que sus trabajos sobre crítica a la política vigente por parte de Estados Unidos, le ha convertido a su vez en la biblia de toda voz disidente. Como se deja ver claro, este señor ha logrado descollar por todo lo grande en dos grandes ámbitos de lo humano como la Ciencia y la Geopolítica, lo cual a nuestro criterio no es poca cosa.

 

El simple hecho de hacer de un término como “Agujero negro” un tópico de dominio popular es ya en si una genial hazaña, pero más aún ocupar la cátedra que durante más de 200 años dejó inoperante Issac Newton tras su muerte en el primer cuarto del siglo XVIII, a eso debemos sumar lograr sobrevivir durante más de 4 décadas cuando los informes médicos le habían pronosticado no más de 7 años de vida, hablamos de Stephen Hawking, considerado el más brillante físico teórico desde Einstein. La suya es una genialidad muy histriónica pues a pesar del estado en el que le ha sumido su enfermedad, no deja de exhibir un aura que hasta le llevado a ser una figura pop. Podríamos decir que se trata de toda una celebridad mediática, que se las ha ingeniado para llegar al público general abordando temas astrofísicos muy rigurosos como los límites de la velocidad de la luz y el comportamiento de la materia próximo a los agujeros negros.

 

En forma superficial hemos citado a 4 genios aún vivos cuyos aportes han enriquecido la cultura humana abriendo nuevas puertas al saber, lamentamos dejar atrás otros de la talla de Sir Roger Penrose, Alan  Guth o incluso un Martin Scorsese  en las artes visuales  y hasta John Hegarty en la comunicación publicitaria entre otros tantos y es que la genialidad a pesar de ser un atributo peculiar, allí en el individuo que la porta, es a su vez una facultad muy diversa pues no hubiera sido una genial idea por parte de nuestros genes hacer que dicha facultad hubiese sido dominio de un único hombre a lo largo de toda la historia humana.

Comparte...Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on Facebook